Mi gran error fue pensar que mis hijos disfrutarían de las "vistas panorámicas" tanto como yo. Para un niño de 5 años, una montaña hermosa es solo una pared de roca que le impide ver su tableta. Intentamos cruzar una frontera en un solo día y terminamos con un niño llorando de agotamiento y nosotros cuestionando por qué no fuimos a un resort con todo incluido.
La regla del 2-2-2
Aprendimos a la fuerza que el éxito con niños se basa en la flexibilidad. Implementamos la regla del 2-2-2: no más de 200 km al día, llegar al campamento a las 2:00 PM y quedarse 2 noches en el mismo lugar. Involucrarlos en la recolección de leña o en el armado de la carpa los convierte de pasajeros a expedicionarios.
Aprendizaje: El destino es lo de menos. Si encuentran un charco con ranas a mitad de camino, quédate ahí. Ese charco es su montaña.